Skip to main content
- ¡Julio!, que causalidad, después de tanto tiempo, pero hay que ver lo que has cambiado.
Eh, debes haber empezado a hacer ejercicio, porque mira que has adelgazado. Te ves fenomenal, si hasta parece que tienes más pelo, ¿Es postizo? Lo digo porque antes lo tenías rizado.
Y también has cambiado de sastre, obviamente; pero si era imposible verte соn un traje, y ahora llevas una de esas corbatas que odiabas tanto. Y las arrugas, si tienes la piel que parece la de un niño, claro que a lo mejor es porque te has cortado la barba. Pero te queda muy bien, igual que los lentes de contacto, me alegro, porque las gafas aquellas no te favorecían, y además ahora tienes los ojos de color azul, dime picarón, ¿Se liga más así, eh?
- Perdone, pero yo no me llamo Julio.
- ¿Qué? ¿También te has cambiado de nombre?
Era un atlante, pero tan atlante, que pensaba que gastar dinero era raspar unas monedas.
Era un atlante, pero tan atlante, que decía que los carros 4x4 tenían 16 llantas.
Un atlante llama a su amigo
¡ Oye Venancio, te hablo por la aspiradora!
Y su amigo contesta:
¡ Pues que bien suena!
Un médico a un padre de un recien nacido:
Señor, tuvimos que ponerle aire a su hijo.
¡ Demonios!, y yo que le quería poner Pedro...
Era un atlante tan atlante, pero tan atlante, que estudió para un examen de orina.
La torre de control a un piloto atlante:
Aquí torre de control, aquí torre de control, verifique su altura y posición.
Y el atlante contesta:
Hombre, pues como 1.80 y hasta adelante del avión.