Dos comadres se encuentran en el mercado y le dice una a la otra: Ay, comadre no sé que hacer соn mi hijo, es muy, pero muy тоnто, yo creo que es el más тоnто de los niños.
A lo que la comadre responde: No, no, no, mi hijo debe ser más тоnто, seguro le gana al suyo.
No, no, no, echa un vistazo a mi hijo... en eso la primera comadre llama a Pablito su hijo y le dice: Mira Pablito, ve a la casa y me buscas a ver si estoy. El niño partió, en el momento la segunda comadre le dice: Ay, eso no es nada mire esto: En eso llama a su hijo Rodriguito, y le dice: Mira Rodriguito, toma $10.00 y ve a comprar una televisión a color, y se va. Luego, en el camino se encuentran los niños y le dice uno al otro. Híjole mano, mi mamá es re-tonta muy pero muy tonta. A lo que el otro responde: No mano, mi mamá seguro que es mucho más tonta que la tuya. No puede ser. Oye esto, me mandó a la casa a ver si estaba y ni siquiera me dio las llaves para entrar. Y el otro le contesta: Pues eso no es nada, la mía me dio $10.00 para comprar una televisión a color, y no me dijo de que color la quería.
Científicos alemanes excavaron 50 metros bajo tie rra y descubrieron pequeños trozos de cobre.
Despues de estudiar esos trozos por mucho tiempo, Alemania llegó a la conclusión de que los antiguos germánicos tenían una red nacional de teléfono hace ya 2500 años.
Por su puesto, al estado ruso no le pareció nada del otro mundo. Le pidieron a sus propios cientificos que excavaran más hondo. A 100 metros bajo tierra, encontraron pequeños trozos de cristal que, según ellos, formaban parte del sistema de fibra óptica nacional que tenían los antiguos rusos hace 3500 años.
Científicos peruanos no se dejaron impresionar. Excavaron 150 metros bajo tierra y no encontraron nada; excavaron 20 metros más y aún nada, entonces excavaron 250 metros en total y nada de nada. Por lo tanto, llegaron a la conclusión de que los antiguos indígenas hace más de 5000 años, usaban telefonía inalámbrica satelital...