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Un camionero se encontraba trasladando a un grupo de pingüinos hacia el circo. Al pasar por un pueblo, se le estropeó el camión. Ante el temor de que no llegasen a tiempo los animales, le dijo a un pueblerino que pasaba por allí:
- Oiga, ¿le importaría llevar a estos pingüinos al circo?, le doy cien euros.
- Sí, hombre, ahora mismo voy.
El caso es que el camionero arregló su camión, se dirigió al circo y preguntó:
- ¿Han llegado los pingüinos?
- Qué pingüinos, si aquí no ha venido nadie...
El hombre del camión regresa al pueblo y, en el camino, se encuentra a los pingüinos en fila, соn el aldeano por detrás соn una vara.
- Pero, hombre, ¿no le di cien euros para que llevara a los pingüinos al circo?
- Sí, señor, y соn los 50 que han sobrado, los llevo al cine.
El propietario de un circo ha puesto un anuncio solicitando un domador de leones.
Aparecieron dos personas: un hombre de buena apariencia, jubilado, llegando a 70 años y una espectacular rubia de 25 años.
El dueño del circo, habla соn los dos candidatos y les dice:
- Mi león es muy fuerte y mato a mis dos últimos entrenadores. O ustedes son realmente buenos, o no van a durar un minuto! Aquí está el equipo: banco, látigo y рisтоlа... ¿Quién quiere ser el primero?
La rubia dice:
- Voy yo.
Hace caso omiso del equipo, del látigo y la рisтоlа y rápidamente entra en la jaula. El león ruge y empieza a correr hacia ella. A falta de un metro, la rubia se abre el vestido y se queda completamente desnuda, mostrando todo el esplendor de su cuerpo 10. El león se detiene de inmediato y se acuesta en la parte delantera de la rubia y le lame los pies. Poco a poco, va hacia arriba y lame todo el cuerpo de la durante un buen rato!
Al dueño del circo, se le cae la quijada al suelo y dice:
- ¡Nunca he visto nada como esto en mi vida!
Se gira y mirando al anciano y le pregunta: .
- ¿Usted puede hacer lo mismo?
Y el abuelo соn cara de picarón dice:
- ¡Por supuesto! Pero primero saque al león de la jaula ...
Resulta que un sábado llegó un circo a una ciudad donde la gente es muy tacaña y toda la mañana se prepararon, y en la tarde empezaron a anunciar por la ciudad.
- ¡Señores y señoras, vengan a mirar el león más feroz del mundo por sólo 50 pesos!
A la hоrа de la función nadie llegaba, por lo que el dueño decidió bajar el precio y decía:
- ¡Vengan a ver al león más feroz nunca antes visto por sólo 30 pesos!
Pero nadie llegaba, y así siguió bajando el precio, por sólo 20 pesos, 10 pesos, y nada, hasta que al final dijo:
- Pasen a ver el león más feroz, ¡gratis!
Y se llenó la carpa que casi se reventaba, y el dueño del circo puso estacas alrededor de la carpa y después dijo:
- A 200 pesos la salida porque, ¡vamos a dejar libre al león!