No importa si tienes un yate en Acapulco, una mansión en Cancún, lo único que importa es que somos amigos. Una pregunta, ¿Cómo te llamas?
No importa si tienes un yate en Acapulco, una mansión en Cancún, lo único que importa es que somos amigos.
Una pregunta, ¿Cómo te llamas?