- Oye, Juan, ¿por qué aquél tipo del rincón siempre se ha de llevar las mujeres más guapas?. - ¡No sé!. Siempre anda mal vestido, nunca trae dinero para pagar sus bebidas, y no se ve que sea un amante de la peluquería precisamente: siempre соn el pelo desaliñao... - ¡Si!. Lo único que hace es sentarse en ese rincón, sacar la lengua, ¡y lamerse las cejas durante horas!.
- Oye, Juan, ¿por qué aquél tipo del rincón siempre se ha de llevar las mujeres más guapas?.
- ¡No sé!. Siempre anda mal vestido, nunca trae dinero para pagar sus bebidas, y no se ve que sea un amante de la peluquería precisamente: siempre соn el pelo desaliñao...
- ¡Si!. Lo único que hace es sentarse en ese rincón, sacar la lengua, ¡y lamerse las cejas durante horas!.