Resulta que un día un chico llama a la policía. Atiende el policía y dice: ¡ Hola! Y el chico dice: ¡ Hola policía! Le contesta el policía: Sí, estoy para servirle. Ah bueno, entonces, ¿me sirve un café?
Resulta que un día un chico llama a la policía. Atiende el policía y dice:
¡ Hola!
Y el chico dice:
¡ Hola policía!
Le contesta el policía:
Sí, estoy para servirle.
Ah bueno, entonces, ¿me sirve un café?