Sorprendentemente una anciana de 80 años había dado a luz a un bebe, como era de esperarse la prensa y médicos por todo el mundo llegaron para presenciar tremendo acontecimiento.
Ya en la casa de la viejita todos insistian en ver al bebe recién nacido pero la viejita les decía:
- Por favor vuelvan en un momento, la bebé aún no ha llorado.
Y los periodistas se iban. Volvieron al cabo de un rato y la viejita les decía lo mismo. Así paso hasta en 5 oportunidades. Ya cansados todos le dijeron a la viejita:
- ¿Hay alguna razón especial por la que la bebé tenga que llorar antes de verla?
- Si, es que no recuerdo donde la dejé.