Suena el teléfono de la casa de los Casimiro, la mujer contesta:<br />Disculpe señora, ¿Está el señor Armando?<br />Y ella contesta:<br />No, apenas está leyendo las instrucciones.
Suena el teléfono de la casa de los Casimiro, la mujer contesta:
Disculpe señora, ¿Está el señor Armando?
Y ella contesta:
No, apenas está leyendo las instrucciones.