- Sí bwana reverendo. Ahora comprendo que era gran pecado para mí tener cinco mujeres. Pero tú seguro contento de saber que me he comido las cuatro que sobraban.
- Sí bwana reverendo. Ahora comprendo que era gran pecado para mí tener cinco mujeres. Pero tú seguro contento de saber que me he comido las cuatro que sobraban.