Tres tíos: un Francés, un Americano y un Mexicano, a quienes se les consideraba como los hombres más veloces del mundo, discutían al calor de las copas: - Pues yo - decía el Parisino - puedo subirme a lo más alto de la Eiffel, tirar un par de cubos de hielo y bajar corriendo hasta la planta baja a recogerlos соn una copa. - Eso no es nada - decía el Neoyorquino - mi ultima hazaña fue tirar una moneda desde el Empire State, bajar corriendo hasta la calle y Recibirla en mi bolsillo. A lo que el mexicano respondió: - Es que acaso no les conte de aquella vez que me subí a la torre latinoamericana?... desde lo mas alto, me baje los pantalones y tire una zurrada... - Si, si, el resto lo sabemos - dijeron los otros dos - corriste hasta abajo y atrapaste la **** соn un retrete... - No. Cuando llegue abajo y mire hacia arriba todavía alcance a verme el сulо.
Tres tíos: un Francés, un Americano y un Mexicano, a quienes se les consideraba como los hombres más veloces del mundo, discutían al calor de las copas:
- Pues yo - decía el Parisino - puedo subirme a lo más alto de la Eiffel, tirar un par de cubos de hielo y bajar corriendo hasta la planta baja a recogerlos соn una copa.
- Eso no es nada - decía el Neoyorquino - mi ultima hazaña fue tirar una moneda desde el Empire State, bajar corriendo hasta la calle y
Recibirla en mi bolsillo.
A lo que el mexicano respondió:
- Es que acaso no les conte de aquella vez que me subí a la torre latinoamericana?... desde lo mas alto, me baje los pantalones y tire una zurrada...
- Si, si, el resto lo sabemos - dijeron los otros dos - corriste hasta abajo y atrapaste la **** соn un retrete...
- No. Cuando llegue abajo y mire hacia arriba todavía alcance a verme el сulо.