Un caballero va a visitar a una adivina, toma asiento ante la mesa donde está la bola de cristal y ella le dice: - Veo que usted tiene dos hijos. - Pues eso es lo que usted cree. Tengo tres hijos. La adivina sonríe y replica: -¡ Pues eso es lo que cree usted!
Un caballero va a visitar a una adivina, toma asiento ante la mesa donde está la bola de cristal y ella le dice:
- Veo que usted tiene dos hijos.
- Pues eso es lo que usted cree. Tengo tres hijos.
La adivina sonríe y replica:
-¡ Pues eso es lo que cree usted!