Un corredor de Fórmula 1 tiene un accidente. Al despertarse en el hospital, agarra al médico del brazo y le dice:
- Doctor, dígame... ¿voy a perder las piernas? ¡Eso sería el fin de mi carrera!
- Pues mira, yo te las doy en una bolsa... ¡Si las pierdes, es cosa tuya!