Un día en los cuneros estaban tres bebés y uno de ellos se miró debajo de la sábana y feliz dijo:
-¡ Soy niña!
Otro hizo lo mismo, y exclamó:
-¡ Soy niño!
Finalmente, el tercero se miró y dijo tristemente:
-¡ Yo no sé que soy!
-¿ Por qué?, preguntaron los otros.
Y el bebé respondió:
- Porque tengo los zapatitos AMARILLOS.