Un domingo por la mañana, en una iglesia a la que asistía Roberto, un millonario muy tacaño, el cura hace la colecta y ve tres monedas de 5 centavos entre los billetes, asi que dice:
- Vaya, hoy ha venido el millonario Roberto.
Y desde el fondo de la iglesia se oye:
- ¡Si y he venido соn mis dos hermanos!