Un día un niño le dice a su papá: Papá, ¿Los aguacates tienen ojos? Y el papá le dice: No, chico. El niño dice: Ah, entonces me comí un sapo.
Un día un niño le dice a su papá:
Papá, ¿Los aguacates tienen ojos?
Y el papá le dice:
No, chico.
El niño dice:
Ah, entonces me comí un sapo.