Un empleado muy tímido entra temblando en el despacho del director, y dice:
- Aprovechando su generosidad, señor director, venía a pedirle un día de fiesta. El día 3 del próximo mes...
-¿ Por qué motivo?
- Verá, es que ese día me caso, y, si usted me diera permiso, a mi mujer le haría ilusión que yo también fuera a la ceremonia.