Un hombre, confesándose, pregunta al cura: - ¿Es usted el que aparca a las chicas de la mala vida? - Sí. - ¿Podría apartarme dos para el domingo, padre?
Un hombre, confesándose, pregunta al cura:
- ¿Es usted el que aparca a las chicas de la mala vida?
- Sí.
- ¿Podría apartarme dos para el domingo, padre?