Un hombre de cierta edad pide al médico que le proporciona una inyección porque esa noche espera a una chica preciosa, y tiene miedo a fracasar. Una semana más tarde, el médico encuentra a su paciente, y le pregunta si la inyección tuvo éxito.
-¡ Fabuloso: tres veces!
- Le felicito. Pero ¿por qué lleva el brazo vendado?
- Sabe, doctor, es que la chica no vino...