Un hombre de unos 70 años acompañado de una rubia espectacular de unos 25 años, entra a una fina joyería y dice:
- Buenos días señor, estoy buscando algo especial para mi amiga.
El joyero le alcanza un anillo un anillo valorado en US4.000. El hombre mira el anillo y dice:
- El anillo está bien, pero es que ella se merece algo realmente especial.
El joyero va la caja fuerte y regresa un hermoso collar de diamantes y dice:
- Este espectacular collar esta avaluado en US$50.000...
Los ojos de la rubia parpadean, el hombre la besa, le mide el collar, y le dice al dependiente:
- Eso está perfecto: lo compro.
-¿ Forma de pago señor? pregunta el joyero.
- Соn cheque -contesta el anciano y agrega- pero no se preocupe, hoy es viernes y ya no hay bancos en servicio, así que usted madruga el lunes, verifica la autenticidad del cheque, y yo paso en la tarde a recoger el collar.
El día lunes el joyero llama al anciano y y le grita terriblemente enojado:
-¡ Oiga señor! ¡En esa cuenta no hay dinero!
- Si, ya lo sé -contesta el viejo- ¡PERO NO SE IMAGINA EL FABULOSO FIN DE SEMANA QUE PASÉ СОN LA RUBIA...!