Un hombre está en el urinario, vaciando la vejiga muy tranquilo cuando al lado de él se colocó otro hombre, se sacó su miembro y se puso a orinar.
El que estaba primero, le quedó viendo соn interés el pene al recién llegado y le dijo:
- Disculpe amigo, pero...¡Qué bonito su pene!
- Mire, señor, yo vine aquí a orinar no a que un маriса me este piropeando mi miembro- contestó.
- No amigo, discúlpame, pero yo no soy маriсón, sino que aprecio la apariencia de su pene, en cambio, mire el mío.
El recién llegado como quien quiere y no quiere volteo a ver el pene del otro y le dijo:
- Tenéis razón, es más feo que el соñо! Se parece al moco del pavo.
- ¡Y como hacéis vos para tenerlo tan bonito?
- Nada del otro mundo, me la lavo todas las mañanas, uso calzoncillos holgados tipo "boxer". Eso es todo.
Diciendo esto, el recién llegado terminó de orinar, se sacudió suavemente el pene y se lo guardó.
En ese momento, el otro exclamó:
- ¡Соn razón ya sé lo qué está pasando!
- ¿Sí? - contestó el otro.
- Usted cuando termina de orinar, se lo sacude para no chorrearse el pantalón, ¿Verdad?
- ¡Claro! - contestó aquél.
- Pues yo no, no joda...¡Yo me lo exprimo.