Un hombre malvado muere y su familia acude al entierro. El cura, en su oración, dice: - Despidamos a este hombre justo y generoso... La esposa coge a su hijo de la mano y le dice susurrando: - ¡Hala, hijo, vamos! ¡Mira que confundirnos de entierro!
Un hombre malvado muere y su familia acude al entierro. El cura, en su oración, dice:
- Despidamos a este hombre justo y generoso...
La esposa coge a su hijo de la mano y le dice susurrando:
- ¡Hala, hijo, vamos! ¡Mira que confundirnos de entierro!