Un hombre muy friolero decidió pasar el invierno en Canarias, pero a los pocos días regresó decepcionado, diciendo: - No había razón para que me quedara, allí no hay invierno.
Un hombre muy friolero decidió pasar el invierno en Canarias, pero a los pocos días regresó decepcionado, diciendo:
- No había razón para que me quedara, allí no hay invierno.