Un jeque árabe muy rico se enamora locamente de la hija de un avaro y le dice al padre: - Si me concede la mano de su hija, le doy su peso en oro. - Está bien. Pero deme tres meses de tiempo. -¿ Para convencerla? - Para engordarla.
Un jeque árabe muy rico se enamora locamente de la hija de un avaro y le dice al padre:
- Si me concede la mano de su hija, le doy su peso en oro.
- Está bien. Pero deme tres meses de tiempo.
-¿ Para convencerla?
- Para engordarla.