Un ladrón va a confesarse y llevaba una navaja en el cinturón y le dice el cura:
- Hijo mío, ¿por qué llevas una navaja?
- Al primero que me contradiga lo mato.
- Esta bien. ¿Hijo crees en Dios?
- ¡No!, ¿y usted?
- No ni lo aconsejo hijo.