Un lосо compra cada día el periódico en el quiosco, lo abre por la página de las esquelas y después lo arruga y lo tira al suelo enfadado: -¡ Ya está bien! Le pregunta el quiosquero: -¿ Qué le pasa, señor? -¡ Pues que no salgo en el periódico. Al siguiente día sucede lo mismo, el lосо se queja de no salir en el periódico. Al tercer día, el quiosquero está leyendo el periódico por la página de esquelas y dice: -¡ Qué raro el tío este! ¡Para un día que sale en el periódico y no viene a comprarlo!
Un lосо compra cada día el periódico en el quiosco, lo abre por la página de las esquelas y después lo arruga y lo tira al suelo enfadado:
-¡ Ya está bien! Le pregunta el quiosquero:
-¿ Qué le pasa, señor?
-¡ Pues que no salgo en el periódico. Al siguiente día sucede lo mismo, el lосо se queja de no salir en el periódico. Al tercer día, el quiosquero está leyendo el periódico por la página de esquelas y dice:
-¡ Qué raro el tío este! ¡Para un día que sale en el periódico y no viene a comprarlo!