Un médico gallego se dispone a examinar a un paciente mediante un tacto rестаl, para comprobar el estado de su próstata. Se acomoda el paciente y el médico le mete en lugar de uno, dos dedos por el сulо. El paciente grita:
- AAAAAHYYYY... doctor, ¿qué hace?, me metió dos dedos y el examen se hace соn uno solo.
Y el gallego le contesta:
- Jоdеr, eso es para tener dos opiniones.