Un niño le dice a su mamá:
- Mamá, mamá, mi abuelito huele mal.
La mamá dice:
- ¡Cállate niño!
El niño le vuelve a decir:
- Mamá, mamá, el abuelito huele mal.
Y la mamá molesta le dice:
- ¡Ya, cállate, que no hay plata para enterrarlo!