Un pastor le pregunta a otro: ¿Tú cuántas ovejas tienes? - Uf, muchísimas. - Sí, pero ¿cuántas? - Pues la verdad es que no lo sé. - Es que cuando empiezo a contarlas siempre me acabo durmiendo.
Un pastor le pregunta a otro: ¿Tú cuántas ovejas tienes?
- Uf, muchísimas.
- Sí, pero ¿cuántas?
- Pues la verdad es que no lo sé.
- Es que cuando empiezo a contarlas siempre me acabo durmiendo.