Un реrrо entra en una oficina de telégrafos, coge una hoja en blanco y escribe: guau, guau, guau, guau, guau, guau, guau. El telegrafista mira el papel y le dice al реrrо:
- Hmmm... Son solo nueve palabras. Podría usted enviar otro guau por el mismo precio. A lo que el реrrо responde, partiéndose de risa:
-¡ Pero es que eso no tendría ningún sentido!