Un pintor gallego muy vanidoso decía: - Cuando yo muera, quiero que todos mis cuadros vayan a una institución benéfica. Y alguien sugirió: - Sí, al Instituto Nacional de Ciegos.
Un pintor gallego muy vanidoso decía:
- Cuando yo muera, quiero que todos mis cuadros vayan a una institución benéfica. Y alguien sugirió:
- Sí, al Instituto Nacional de Ciegos.