Un pordiosero al que obviamente ya no le podía ir peor, se acerca a un hombre y le dice:
Patrón, ¿podría prestarme 20 dólares?
El bien vestido caballero, le contesta:
Pero, no te los vas a gastar en alcohol, ¿verdad?
No señor, nunca en mi vida he bebido.
¿ Entonces te los quieres gastar apostando a la baraja соn tus amigos?
De ninguna manera, nunca apuesto en nada.
¿ O acaso te los gastarías en el campo de golf?
Imposible señor, nunca he jugado golf.
¿ Se los piensas dar a una mujer acaso?
Jamás he tenido esposa ni amante alguna señor.
Entonces, ten los veinte dólares y ven a comer a mi casa; te invito comida casera y buena atención.
El pordiosero acepta gustosamente y se sube al BMW del importante hombre. En el camino le pregunta:
Oiga señor, ¿no se va a enojar su esposa al ver llegar a alguien como yo y que se siente en la mesa a comer?
Probablemente, le contesta el rico, pero valdrá la pena, quiero ver su cara y su reacción cuando vea lo que le pasa a un реndеjо que no toma, no apuesta, no juega golf y no anda соn mujeres.