Un señor le pregunta a un transeúnte: - Disculpe, ¿podría indicarme cómo puedo ir a la calle de los Maestros Cantores? El transeúnte se queda pensativo y por fin dice: - Verá, es un poco complicado... tome la primera a la derecha, cuando llegue al semáforo vuelva a girar a la derecha, siga recto unos cincuenta metros, a continuación tome la segunda a la izquierda, cruce las tres arcadas, y cuando llegue a la estación suba por el puente; cuando llegue al monumento a la Concordia siga recto hacia delante hasta el río, y una vez en el muelle, ya puede aparcar el coche. -¿ Qué coche quiere que aparque? - Pregunta el otro-. ¡Pero si voy a pie! -¡ Ah, entonces tendría que habérmelo dicho antes! ¡Es la primera calle a la izquierda!
Un señor le pregunta a un transeúnte:
- Disculpe, ¿podría indicarme cómo puedo ir a la calle de los Maestros Cantores? El transeúnte se queda pensativo y por fin dice:
- Verá, es un poco complicado... tome la primera a la derecha, cuando llegue al semáforo vuelva a girar a la derecha, siga recto unos cincuenta metros, a continuación tome la segunda a la izquierda, cruce las tres arcadas, y cuando llegue a la estación suba por el puente; cuando llegue al monumento a la Concordia siga recto hacia delante hasta el río, y una vez en el muelle, ya puede aparcar el coche.
-¿ Qué coche quiere que aparque?
- Pregunta el otro-. ¡Pero si voy a pie!
-¡ Ah, entonces tendría que habérmelo dicho antes! ¡Es la primera calle a la izquierda!