Un tacaño en su lecho de muerte: - María, ¿estás aquí? - Sí, cariño estoy aquí. - Matías, ¿estás aquí? - Sí padre, aquí estoy. - Y si estaís todos aqui ¿qué demonios hace la luz de la cocina encendida?
Un tacaño en su lecho de muerte:
- María, ¿estás aquí?
- Sí, cariño estoy aquí.
- Matías, ¿estás aquí?
- Sí padre, aquí estoy.
- Y si estaís todos aqui ¿qué demonios hace la luz de la cocina encendida?