Un tipo que mide casi dos metros en su primer día de trabajo le dice al jefe:
- Hola, jefe, soy el nuevo. Llámeme Paquito. Y el jefe le dice:
- Uy, empieza usted mal. En esta oficina llamamos a todo el mundo por su apellido. A ver, ¿cuál es el suyo?
- Corazón. Paquito Corazón.
- Pues... ya puedes empezar a trabajar, Paquito.