Un tipo que tenía continuas peleas соn su mujer. Cuando vuelve a casa por la noche, decide hacer las paces. La encuentra inclinada en la bañera, lavándose. Y la toma соn dulzura por los senos, la besa en el cuello... ¡Y ella comienza a llorar!
-¿ Qué te pasa?
- Pregunta él-. ¿Te disgusta aún lo que nos hemos dicho esta mañana?
- No es eso -responde ella-. Es que la cuerda de tender se ha roto y he tenido que lavar otra vez toda la colada; el niño tiene el sarampión; y ahora tú llegas a casa borracho...