Un turista se confunde de avión cuando marcha de vacaciones de navidad, y en vez de aterrizar a una isla para tomar el sol llega al desierto. Como no ve el mar por ninguna parte, acaba por preguntar a un hombre que pasaba por allí:
- Perdona, ¿dónde está el mar? Y el otro le contesta:
- Tirando recto, a quince mil kilómetros. Y el turista:
- Caramba, ¡sí que es grande la playa!