Un tío va a una tienda de pájaros y pregunta:
- Oiga, ¿tiene pollitos?
- Sí.
- Mire, querría cien. Le venden cien pollitos y, al día siguiente, vuelve y pide cien pollitos más. Al tercer día, vuelve a entrar y pregunta:
-¿ Les quedan más pollitos?
- Sí.
- Es que quisiera cien pollitos más.
-¿ Está montando una granja?
- No. Es que se me mueren. Ya no sé si los planto bien, o es que los riego demasiado.