Una chica quiere casarse соn el hijo del vecino; pero su padre la desanima secretamente diciéndole:
- No puedes casarte соn él. No se lo digas a tu madre, pero es hermanastro tuyo. Lo mismo sucede соn otros dos pretendientes; y, al fin, la chica se da cuenta de que a ese paso o podrá casarse соn nadie del país. Y confía su problema a su madre.
- Hija mía , déjate de preocupar, ¡si él no es tu padre!