Una Gordita está en el baño de una discoteca, pintándose frente al espejo. De pronto entra una hermosa pelirroja: ojos azules made in Norway, esbelta, estrecha cintura; viste ajustados pantalones de cuero, se mira al espejo y dice antes de salir: - ¡Gracias “Diet Coke”! La gordita queda paralizada, lápiz labial sin llegar a los labios. Unos minutos después entra una hermosa morena, doblemente espectacular, mucho más escultural que la chica anterior; lleva un estrecho vestido, se mira al espejo de arriba a abajo y dice antes de marchar: - ¡Gracias “Ultra Slim Fast”! La gordita está atónita соn el tubo de rimmel a medio abrir. Al poco rato entra una hermosa rubia, todavía más bella que las dos anteriores: cuerpo de parar el tráfico, piel suave y tersa, largas y bien torneadas piernas; la muñeca (made in Sweden) se mira al espejo, observa el bien formado trasero bajo el estrecho pantalón de seda y murmura: - ¡Gracias “Special K”! Haciendo un gran esfuerzo, la gordita termina de pintarse. Al dar una mirada final al espejo, exclama: - ¡El соñо de tu madre ”galletas oreo”!
Una Gordita está en el baño de una discoteca, pintándose frente al espejo. De pronto entra una hermosa pelirroja: ojos azules made in Norway, esbelta, estrecha cintura; viste ajustados pantalones de cuero, se mira al espejo y dice antes de salir:
- ¡Gracias “Diet Coke”!
La gordita queda paralizada, lápiz labial sin llegar a los labios. Unos minutos después entra una hermosa morena, doblemente espectacular, mucho más escultural que la chica anterior; lleva un estrecho vestido, se mira al espejo de arriba a abajo y dice antes de marchar:
- ¡Gracias “Ultra Slim Fast”!
La gordita está atónita соn el tubo de rimmel a medio abrir. Al poco rato entra una hermosa rubia, todavía más bella que las dos anteriores: cuerpo de parar el tráfico, piel suave y tersa, largas y bien torneadas piernas; la muñeca (made in Sweden) se mira al espejo, observa el bien formado trasero bajo el estrecho pantalón de seda y murmura:
- ¡Gracias “Special K”!
Haciendo un gran esfuerzo, la gordita termina de pintarse. Al dar una mirada final al espejo, exclama:
- ¡El соñо de tu madre ”galletas oreo”!