Una hormig a quiere cruzar un rí­o, pero no puede. Un conejo, algo sucio, le ofrece su ayuda.
Pero la hormiguita no quiere ensuciarse. Esta encuentra una pajita y la utiliza a modo de barca para cruzar el rí­o, pero a mitad de camino la pajita se hunde.
Moraleja: más vale conejo sucio que paja mal hecha.