Una señora algo entrada en años fue a consultar al médico, y cuando este le preguntó por el motivo de la consulta, contestó: - Necesito que me recete anticonceptivos. Sorprendido, el doctor tardó unos minutos en reaccionar: - Discúlpeme, pero usted tiene 72 años, ¿para qué necesita anticonceptivos? A lo que la mujer respondió: - Me ayudan a dormir mejor. Más sorprendido aún el médico le dijo: - ¿Cómo es posible que los anticonceptivos la ayuden a dormir mejor? - Muy simple: pongo una pastilla cada mañana en el jugo de naranja de mi nieta, y de noche duermo lo más tranquila
Una señora algo entrada en años fue a consultar al médico, y cuando este le preguntó por el motivo de la consulta, contestó:
- Necesito que me recete anticonceptivos.
Sorprendido, el doctor tardó unos minutos en reaccionar:
- Discúlpeme, pero usted tiene 72 años, ¿para qué necesita anticonceptivos?
A lo que la mujer respondió:
- Me ayudan a dormir mejor.
Más sorprendido aún el médico le dijo:
- ¿Cómo es posible que los anticonceptivos la ayuden a dormir mejor?
- Muy simple: pongo una pastilla cada mañana en el jugo de naranja de mi nieta, y de noche duermo lo más tranquila