Una vez un muchacho le dice a una muchacha: Oye, ¡Tú estás a cien! Y la muchacha le dice: Gracias. Y el muchacho le dice de nuevo: Estás hacien, do el ridículo.
Una vez un muchacho le dice a una muchacha:
Oye, ¡Tú estás a cien!
Y la muchacha le dice:
Gracias.
Y el muchacho le dice de nuevo:
Estás hacien, do el ridículo.