Una viejecita está cruzando y un motorista la atropella. La pobre, que está muy magullada, se incorpora y empieza a gritar:
-¡ Es usted un pirata de la carretera! ¿Está ciego o qué?
-¿ Ciego, yo?
- Le responde el otro la mar de indignado-. ¡Pero si le he dado de lleno!