Una viejita es detenida por manejar en sentido contrario e ir como loca por la pista. El policía le dice:
- Señora, tiene que mostrarme sus papeles.
- Ay mijito, tendrás que perdonarme esta vesh porque no tengo papeles.
- Ah no!... imposible. Si quiere seguir tendrá que darme por lo menos una mordidita.