Va un abuelete al médico, el hombre todo acabado, соn su bastón, quejándose del lumbago, cojeando de una pierna... Se sienta y el doctor le pregunta: - Veamos, cuénteme lo que le pasa. El abuelete responde: - Pues mire Doctor, que el tiempo pasa, el primero todavía lo aguanto, el segundo cada vez me cuesta más, el tercero es todo un sufrimiento, el cuarto un infierno y соn el quinto ya no puedo... El médico, se queda todo sorprendido y le pregunta: - Pero, ¿usted cuantos años tiene?. - Noventa y dos, responde el abuelete. Ante lo cual el medico en tono semicompasivo le dice: - Hombre, eso no es ningun problema. Fíjese en mi, соn 35 años y ya ve usted, los dos primeros muy bien, el tercero muy poquitas veces y del cuarto y del quinto yo ya ni me acuerdo. Ante lo cual el abuelo le mira y todo sonriente le dice: - ¡Ah!, pero usted, ¿TAMBIEN VIVE EN UN QUINTO SIN ASCENSOR?.
Va un abuelete al médico, el hombre todo acabado, соn su bastón, quejándose del lumbago, cojeando de una pierna... Se sienta y el doctor le pregunta:
- Veamos, cuénteme lo que le pasa.
El abuelete responde:
- Pues mire Doctor, que el tiempo pasa, el primero todavía lo aguanto, el segundo cada vez me cuesta más, el tercero es todo un sufrimiento, el cuarto un infierno y соn el quinto ya no puedo...
El médico, se queda todo sorprendido y le pregunta:
- Pero, ¿usted cuantos años tiene?.
- Noventa y dos, responde el abuelete.
Ante lo cual el medico en tono semicompasivo le dice:
- Hombre, eso no es ningun problema. Fíjese en mi, соn 35 años y ya ve usted, los dos primeros muy bien, el tercero muy poquitas veces y del cuarto y del quinto yo ya ni me acuerdo.
Ante lo cual el abuelo le mira y todo sonriente le dice:
- ¡Ah!, pero usted, ¿TAMBIEN VIVE EN UN QUINTO SIN ASCENSOR?.