Últimos chistes divertidos

Una pareja de ancianos entró en un restaurante una noche de invierno.
Buscaron una mesa libre entre todos los jóvenes que estaban allí cenando esa noche.
El anciano se acercó a la caja, pidió su comida y seguidamente la pagó. El anciano desenvolvió la hamburguesa y cuidadosamente la partió por la mitad.
Puso una mitad junto a su esposa, luego соn mucho cuidado contó todas las papitas fritas dividiéndolas en dos montones iguales, uno para él y otro para su esposa. Igualmente, metió dos pajitas dentro del refresco y lo puso entre él y su esposa..
Cuando el anciano empezó a comer su mísera media hamburguesa, la gente de alrededor se les quedó mirando соn compasión.
Un joven se les acercó y educadamente les dijo que les compraría otra ración de comida.
Él anciano, respondió, que no se molestara, que estaba bien así, que estaban acostumbrados a compartirlo todo entre ambos.
La gente de alrededor, se dio cuenta de que la anciana no había probado bocado.
Solo miraba como comía su marido y de vez en cuando, cuando era su turno, bebía un poquito del refresco.
El joven se acercó otra vez y les suplicó que por favor dejara que les invitara algo para comer.
Esta vez fue la anciana la que le explicó que no, que ellos estaban acostumbrados a compartir siempre todo juntos.
Cuando el anciano terminó de comer su parte y se limpiaba соn la servilleta delicadamente, el joven que ya no podía continuar viendo esa situación, volvió por tercera vez a intentar invitarles algo de comer.
Después de que la pareja de ancianos, rechazara otra vez la invitación, el joven le preguntó a la anciana:
¿ Y usted, que es lo que está esperando que no ha probado su comida?.
Y La anciana contestó:
¡ Los dientes, copuchento !
Un tipo que estaba en un restaurant percatándose que otro era muy conocido le pregunta:
Oiga, a usted todo el mundo lo conoce.
A lo que Benny contesta:
Sí, todo el mundo me conoce.
Entonces el tipo le dice:
Le apuesto 100,000 dólares a que no lo conoce José Luis Rodríguez "El puma".
Entonces van a verlo y Benny saluda al Puma:
Hola Puma, ¿Cómo estás?
Hola Benny, contesta el Puma.
El señor anonadado le pide hacer otra apuesta de 150,000 dólares.
A que no lo conoce el presidente de USA.
Como no lo voy a conocer, si nos llevamos de a cuartos.
Entonces, viajan a la Casa Blanca llegan y los guardias al ver venir a Benny lo saludan:
¡ Hello, hi!
A lo que Benny pregunta:
¿ Se encuentra el presidente?
Yes come in.
El presidente lo ve llegar y lo saluda:
¡ Hello Benny!
¡ Hello George!
El pobre tipo casi se desmaya de la impresión. Y así van visitando a toda la gente más importante del mundo y todos conocen a Benny. El tipo decide hacer una última apuesta de 1,000,000 dólares.
¡ A que no lo conoce el Papa!
Y viajan al Vaticano, al llegar al Vaticano entran, y el Papa está en el balcón principal, entonces Benny le dice al tipo:
Espérame tú aquí, tú no puedes subir.
El tipo se queda y ve como Benny va saludar al Papa, de repente Benny voltea a ver al tipo para presentarle al Papa desde arriba y su sorpresa es que ve que el tipo se desmaya, Benny baja apurado para ver qué es lo que pasó, entonces Benny lo empieza a levantar y le pregunta que por qué se desmayó, el tipo le contesta:
Es que mientras tú saludabas al Papa, dos tipos que estaban a mi lado voltearon hacia el balcón y uno le dijo al otro:
Oye, ¿Quién es ese que está соn Benny?