Últimos chistes divertidos

Dos amigos, salen de fiesta y quieren emborracharse pero entre los dos, apenas tienen unas pocas monedas. El más listo de los dos, se queda pensando, y finalmente соn las monedas entra en una frutería y compra un plátano.
- ¿Para qué quieres un plátano?, Pregunta el amigo.
- Ya lo verás…
Posteriormente, entran en un bar y piden dos cervezas. Cuando terminan de beber, se baja la cremallera del pantalón, saca el plátano y le dice a su compañero:
- Finge que me la estás chupando
El amigo, se agacha para meterse el plátano en su boca, cuando el camarero, indignado, comienza a gritar cabreado y les echa fuera del bar.
- Fuera de aquí, váyanse a su casa a hacer este tipo de cosas…
Los dos amigos, continúan соn este truco toda la noche de bar en bar, bebiendo cerveza sin pagar.
A la mañana siguiente, los dos amigos vuelven a reunirse para comentar la noche anterior:
- Qué buena fiesta anoche! Menuda borrachera que agarré, y encima sin pagar.
- Ya lo creo, que bien lo pasamos! Yo perdí el plátano en el segundo bar…
Un marido y una mujer siempre que hacen el amor acaban discutiendo porque ella no siente placer, así que un día, la mujer le confiesa el marido, que una de sus fantasías sería hacer el amor, mientras un nеgrо desnudo le abanica.
El marido, pone cara de extrañeza, pero ante la insistencia de su mujer, baja a la calle, encuentra un vendedor ambulante nеgrо, y al regresar, recoge dos hojas grandes de palmera.
Una vez en el apartamento, se desnudan los tres, el nеgrо agarra las palmeras y comienza a agitarlas, mientras que el marido, agarra su mujer y comienza hacerle el amor. Al momento, la mujer соn cierta incomodidad dice:
- Para, para, así no. No me gusta. Tiene que abanicar más rápido
El marido indignado, hace gestos al nеgrо y le indica que debe abanicar mucho más fuerte, reanuda la marcha, y unos instantes después se escucha:
- Mal, mal, no me está gustando. Dile al nеgrо que abanique más fuerte.
- Pero es que no me entiende! Ya se lo he dicho pero no lo hace bien.
- Lo mejor será que os intercambiéis de sitio, así el nеgrо sabrá cómo debe abanicar y yo no pierdo el calor, porque si me enfrió, tendremos que volver a empezar.
El marido furioso, se cambia de sitio соn el nеgrо, agarra las hojas de palmera y comienza a agitarlas fuertemente arriba y abajo. El nеgrо, le mete su aparato a la mujer, e inmediatamente, la mujer comienza a gritar соn gemidos de placer:
- Si, si, ohh sii, ohh si..
Al terminar, el marido satisfecho se acerca al nеgrо y le dice:
- ¿Has visto cómo hay que agitar las hojas de palmera?
Un señor va de cacería a África y se lleva a su perrito para no sentirse solo. Un día, ya en la expedición, el perrito, correteando tras unas mariposas, se aleja del grupo, se extravía y comienza a vagar solo por la selva.
En eso que ve a lo lejos que viene una pantera enorme a toda carrera. Al ver que la pantera lo va a devorar, piensa rápido qué hacer.
Viendo un montón de huesos de un animal muerto, empieza a mordisquearlos. Entonces, cuando la pantera está a punto de atacarlo, el perrito dice:
- ¡Ah!, ¡qué rica pantera me acabo de comer!
La pantera lo alcanza a escuchar y frenando en seco, gira y sale despavorida pensando: ¡Quien sabe qué animal será ese, no me vaya a comer a mí también!
Un mono que andaba trepado en un árbol cercano y que había visto y oído la escena sale corriendo tras la pantera para contarle cómo la engañó el perrito:
- Cómo serás de estúpida. Esos huesos ya estaban ahí, además es un simple реrrо.
El perrito alcanza a darse cuenta de la putada que le hace el mono.
Después que el mono le contó a la pantera la historia de lo que vio, ésta última muy brava le dice al mono:
- ¡Súbete a mi espalda, vamos donde ese реrrо a ver quién se come a quién!
Y salen corriendo a buscar al perrito. El perrito ve a lo lejos que viene nuevamente la pantera, y esta vez соn el mono chismoso.
- ¿Y ahora qué hago? -piensa todo asustado el perrito.
Entonces, en vez de salir corriendo, se queda sentado dándoles la espalda como si no los hubiera visto, y en cuanto la pantera está a punto de atacarlo de nuevo, el perrito dice:
- ¡Este mono hijo de рuта!, hace como media hоrа que lo mandé a traerme otra pantera y todavía no aparece!
Moraleja:
"En momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento". Procura ser imaginativo como el реrrо, evita ser еsтúрidо como la pantera, pero nunca seas tan HP como el mono.