A David le dice su madre: - Oye, David, ¿quién se ha comido las uvas de este plato? - Se las he dado a un chico que tenía hambre. - Muy bien, hijo mío. Tienes un corazón muy generoso. ¿Y quién era ese chico? - Era yo, mamá.
A David le dice su madre:
- Oye, David, ¿quién se ha comido las uvas de este plato?
- Se las he dado a un chico que tenía hambre.
- Muy bien, hijo mío. Tienes un corazón muy generoso. ¿Y quién era ese chico?
- Era yo, mamá.