David le pide tres euros a su madre, que le pregunta:
-¿ Qué hiciste de los tres que te di ayer?
- Se los di a una anciana de la calle...
- Así me gusta. Al día siguiente, David vuelve a pedir dinero:
- Mamá, ¿me das dinero para aquella viejecita?
- Pero ¿por qué te interesas tanto por esa pobre mujer?
- Es que vende helados.