Dos amigos hablan de negocios:
Estoy iniciando un negocio sensacional, pienso abrir una taberna en el Sahara.
¿ Estás lосо? ¡No te caerá ni un solo cliente, allá en medio del desierto!
Quién sabe, pero si me cae alguno, ¿Puedes imaginarte la sed que tendrá?